Contratista del acuaparque encendió el ventilador

De acuerdo con la Revista SEMANA, los 3.800 millones que giró el Gobierno Nacional para la construcción del centro recreacional, Acuaparque, se gastaron ilícitamente en las campañas políticas de los ex congresistas liberales, Edinson Delgado y Hernán Sinisterrra, al igual que en la campaña a la alcaldía del dirigente político Bernabé Mosquera Román.

“SEMANA tuvo acceso a una declaración inédita rendida en mayo de 2018 por uno de los contratistas, a punto de acogerse a un principio de oportunidad, que detalló la manera cómo le vendieron un contrato, el porcentaje de las coimas que pagó y los beneficiarios del chanchullo”, asegura la revista.

Cuenta la revista que, según el ingeniero Freddy Mosquera, un año antes de la licitación, el entonces exconcejal y candidato al Congreso Hernán Sinisterra le “vendió el contrato”, faltando una semana para las elecciones legislativas de 2014. Aseguró que “ese contrato me lo ofrece inicialmente en 2014, en mi oficina, el candidato a la Cámara de Representantes Hernán Sinisterra. (…) él me dice que había un contrato de 4.000 millones de pesos y que había que pagar un peaje o coima del 15 por ciento inicial”.

El responsable del acuaparque le contó a la Fiscalía cómo le dieron el contrato un año antes, sin estudios y pagando aparentes coimas por adelantado.

Añadió que el candidato Sinisterra le argumentó que “de ese 15 por ciento necesitaban en el momento 400 millones de pesos; que eran 200 millones para su campaña como representante a la Cámara y los otros 200 millones para la campaña del senador Édinson Delgado (…)”.

Luego detalló la entrega de ese dinero que retiró del banco Davivienda y repartió en cinco tandas. Dos de 100 millones supuestamente para el candidato Sinisterra; y tres entregas de 120, 50 y 20 millones de pesos, que presuntamente recibió un hermano del senador Delgado.

El ingeniero Mosquera aseguró que hizo todas esas operaciones junto a su asistente y que nunca se sentó con el senador Delgado para lo de las coimas, pero que “le correspondían porque él (el senador) hizo un trámite en el Congreso, donde él fue el que prácticamente aprobó esos recursos de regalías para Buenaventura (…)”.

Los restantes 170 millones de la coima se los habría entregado al entonces alcalde Bartolo Valencia. “Me citó a su casa en el barrio Las Olas, donde vivía con la mujer de nombre Patricia Mosquera. Ahí me dijo que le sirviera de aportante en la campaña de Hernán Sinisterra y que le suministre 200 millones de pesos en unos pagarés o préstamos. Lo anterior era para maquillar los 200 millones que yo le había dado por el negocio del Acuaparque”. En efecto, al revisar las cuentas de ingresos y gastos de la campaña del candidato Sinisterra, figuran tres préstamos por 25, 45 y 130 millones de pesos, cuyo acreedor es el ingeniero Mosquera, a través de su empresa Ordec.

Lo que sigue a continuación dentro de la confesión del ingeniero Mosquera resulta macondiano. Aseguró que el proyecto arrancó sin contar con los diseños terminados, ni licencias de construcción ni permisos de la CVC. El terreno era distinto al área de los planos y estaba invadido. Pese a todas esas irregularidades, en noviembre de 2015, o sea, tres meses después de firmado el contrato, desembolsaron el 94 por ciento del valor de la obra, aunque la misma reflejaba un avance si mucho de un 24 por ciento.

Como era de esperarse, la obra nunca terminó y el contratista Mosquera explica que al menos 1.000 millones de pesos de ese anticipo se fueron en coimas y préstamos para campañas políticas. Cuando Bartolo estaba en la cárcel, “me llamó y me pide que le preste 120 millones de pesos más para cerrar la campaña del candidato Bernabé Mosquera Román a quien él tenía para la alcaldía”, afirmó, tras aclarar que ya le había entregado 300 millones de pesos de los dineros del contrato.

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Fuente: REVISTA SEMANA

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